jueves, agosto 31, 2006

Nacimiento público de un gran fotógrafo: D. Alejandro Riva Collada.



Hoy no voy a colgar mis fotos, hoy sólo quiero hablar de una exposición de fotografía, mejor: de la exposición de fotografia. La que ha montado un amigo, un gran amigo: Alejandro.

Se inaugura mañana, 1 de septiembre, y será sin duda, culturalmente hablando, el acontecimiento más importante de la Villa. No exagero no.

Existe la falsa creencia, doblemente falsa, por falsa y por extendida, de que la objetividad ha de estar basada en la ignorancia, así, objetivamente hablando resulta un inconveniente hacer valoraciones públicas de lo que los amigos construyen, pues esa ponderación del trabajo podría tacharse de ‘subjetiva’. Sin embargo, tal creencia no es más que un recurso de gente frustrada para que no se hable bien de nadie. De los amigos y sobre todo de los buenos amigos uno puede y debe hacer crítica y crítica sana precisamente porque basa su juicio en el conocimiento personal y profundo del objeto o de la persona criticada. Más en este caso que la obra y la persona lo merecen. Y no me pregunta cuál de ellos más.

Cuando llegué a la Villa para quedarme, hace ya cuatro lustros, fue a Alejandro Riva una de las primeras personas que conocí y el entonces estudiante de Filosofía es hoy un Profesor reputado en los sitios por los que ha pasado. Esto es lo que se espera de cada persona que se esfuerza. Sin embargo, en este caso hay más. Yo he visto crecer y hacerse intelectual y culturalmente a Alejandro Riva Collada y las dotes de reflexión innatas van acompañadas de una gran capacidad de observación cultivada. Su visión estética del mundo, en la definición etimológica del término, como un estar éticamente, le ha llevado a mantener posiciones siempre serenas pero que por certeras y agudas, pese a su baño de ironía, normalmente están denostadas por los poderes ‘públicos’, es decir, por aquellos que se apoderan de lo público para intereses privados. Hasta tal punto que cada vez que publica determinados artículos, la prensa en la que aparece, ¡ qué casualidad oye!, desaparece de los bares de la Villa.

De este relevante compromiso social existen buenas muestras, la última puede verse en El Fielato, la titulada: ‘Cantinero de Cuba 1’. Todo ello, no es más que, como en el caso de la docencia, otro aspecto de la rica personalidad de Alejandro. Si la palabra ‘polifacético’ no significase lo que significa la utilizaría aquí, pero no puedo porque Alejando, Alejandro sólo tiene una cara. Y ahora… y ahora toca la fotografía. ¡Y qué bien! Es evidente que tenemos aquí, entre nosotros, a un artista y que tenemos mucha suerte. Yo he visto ya las fotos y sé de qué hablo.

Estamos ante un conjunto de tomas sobre la Ría de Villaviciosa sencillamente ‘impresionantes’. Sólo 11. Difícil escoger alguna como la mejor, pero además, lo más gordo: dejan mucho sabor, pero escaso. Todas atisban muchos aspectos de la Ría al mismo tiempo que transmiten la luz de este país, de este lugar. ‘Reflejos y contraluces’ que así tituló Alejandro, Don Alejandro RIVA COLLADA, la exposición, no es más que un epígrafe que, a mi juicio, sólo condensa parcialmente y no agota el contenido ni el cometido de lo expuesto.

Si se lee la presentación que de su obra más abajo hace él mismo, podrá observar un valor que aparece también en las fotografías: la humildad. Don ALEJANDRO RIVA COLLADA curiosamente no habla de su trabajo ni de su visión estética, sino que habla de lo que ama, de esta Ría preñada de vida y describe con las fotos gráficamente el frágil equilibrio que la hace posible tal cual el la ‘concibe’.

Y si la exposición de fotografías de DON ALEJANDRO RIVA COLLADA en ‘El Rincón de los Artistas en el Café de Vicente’ ya es la caraba el sitio ni te cuento. Ir al Café de Vicente a partir del 1 de Septiembre de 2006 a tomar buen café, recibir buen trato, una sonrisa y observar las fotos de referencia destacando sobre un fondo marrón es un placer que personalmente no me pienso perder ni uno sólo de los días que dure la exposición. Y Vd... vd decide.

No voy a comentar una a una pero sí decir que la mayor de las fotografías, una composición panorámica del lugar, tiene además del trabajo de campo de alguien que conoce palmo a palmo el relieve y sus formas un trabajo de ‘revelado’ que sólo el autor podría ponderar.

El inventario de lo expuesto es el siguiente:

1. Entre el castru y la iglesia. 2. Pescadores en la barra. 3. A amasueles. 4. Juan Salvador. 5. Atardecer en La Ría. 6. Martín Pescador. 7. La Enciena desde Bedriñana. 8. Varadero. 9. La Familia de coríos. 10. Piragüistas. 11. Camuflaje.

TEXTO DE D. ALEJANDRO RIVA COLLADA:

‘Las fotos que aquí se presentan intentan ser una invitación al paseo respetuoso por La Ría.

‘La fotografía exige intención, búsqueda, y mientras La Ría exista tal y como la concibo, lo más parecida a la de mis juegos infantiles, maltratando inocentes cangrejos, o a la que me proporcionó mis primeros dineros como “sacador de xiagora”, seguirá siendo un lugar perfecto al que regresar semana tras semana.

‘Una ría habitada por piragüistas, mariscadores, pescadores tradicionales y una inmensa gama de animales que viven a su abrigo no deja espacio para la moto de agua y la lancha rápida.


‘ Los mayores enemigos de lo que tenemos somos nosotros mismos.


‘Reitero la invitación al paseo tranquilo, si se quiere de ‘tacón de aguja’, buscando alguna sorpresa en su luz, en esa luz que siempre cambia’


‘En el Café de Vicente a 1 de septiembre de 2006.’

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jueves, agosto 03, 2006

San Emeterio de Sietes ¿Qué hace una iglesia como ésta en un lugar tan apartado como éste?



Foto 1. Azulejo colocado en la cabecera de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa
'PARRÓQUIA DE SN
EMETÉRIO D SIÉTES
CONCEJO Y PART.DO
DE VILLAVICIOSA
PROV.A DE OVIEDO'
Parroquia de San Emeterio de Sietes. Concejo y Partido [Judicial] de Villaviciosa. Provincia de Oviedo
'Este edificio es bastante interesante dentro de su aparente rudeza, ya que analizándolo al detalle puede hablarnos de unas exquisiteces no demasiado frecuentes en nuestra arquitectura rural.' (RAMALLO:1981,323).

SAN EMETERIO DE SIETES.

San Emeterio de Sietes, VillaviciosaFoto 2. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Vista general de la fachada, orientada al S.

Lo primero que llama la atención nada más llegar a Sietes es este poderoso edificio, que al estar en ladera destaca sobre la carretera de acceso.


En los confines del Concejo de Villaviciosa, hacia el sureste del municipio, y cerca de los concejos de Piloña y de Cabranes, con el que mantiene en común bastantes tradiciones culturales, en pleno corazón de la Comarca de la Sidra, se encuentra uno de los pueblos más bonitos de todo el Norte peninsular: SIETES. Y aunque conocido su nombre en competiciones futbolísticas, SIETES posee no sólo una ubicación topográfica envidiable, en terreno montañoso que diría Fermín Canella (CANELLA:1837,132), un paisaje que siendo natural está bastante humanizado, con explotaciones agrícolas tradicionales, sino también una de las joyas artísticas del siglo XVI asturiano: SAN EMETERIO DE SIETES, de quien hablaremos foto-gráficamente más abajo.
Planta de San emeterio de Sietes, VillaviciosaGráfico 1. Planta de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Plano tomado de ÁLVAREZ(1983:681)

San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Edificio de nave única, orientado al este y con el cuerpo de la torre del campanario, más estrecho, en el oeste. Torre, que como se puede observar en el resto de la documentación gráfica, por el contrario es, con mucho, la pieza más elevada: 3 pisos.


Esta situación de alejamiento, probablemente, fue perceptible siempre por parte de sus habitantes. No hace mucho, curioseando en La Tía Cacica , periódico local anticaciquil y satírico, “bullanguero” y “dedicado a Villaviciosa”, como dice en los epígrafes del titular, y que se edita en el último cuarto del siglo XIX, tras informarme el editor Senén Rivero Cueto, de su disposición en la red desde la Hemeroteca del Ayuntamiento de Gijón, leí que uno de los agraviados por el caciquismo, Manuel Casanueva Ruidiaz, en carta al Director del periódico, se quejaba de la mala uva del “Sr. Berros” no sólo por las molestias que le causaba sino también por haberse presentado, con alevosía, nocturnidad y con “dos guardianes armados a la moderna... [en] este rincón a sorprender a gentes que son honradas”, la cursiva es mía. Y es precisamente, esta situación de lejanía y hasta no hace mucho de alejamiento, lo que, a mi juicio, ha motivado el desconocimiento del lugar y de sus obras.

Foto 3. Jesús Quiroga, guía de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

La última visita realizada a San Emeterio de Sietes, me reparó una gran y agradable sorpresa, conocer al guía Jesús Quiroga, hombre de excelente trato y buen conocedor de la historia local del edificio y del pueblo.


UBICACIÓN

SIETES que está situado en la cabecera del río Linares, casi en la divisoria de aguas de este río con la cuenca del Libardón, tributario también del Cantábrico, y casi de la del Piloña, tiene aproximadamente las siguientes coordenadas UTM.: 308.500 en el eje X, 4.811.800 en el eje Y y con alturas en el eje Z que oscilan entre los 430 m. en la parte baja, a los 463 m. de altitud sobre el nivel del mar en el Barrio del Campón, donde debió tener origen la población, pues el resto del pueblo con clara traza itinerante, se explica más por su desarrollo en relación con la arteria principal de comunicación, la carretera local que lo une tanto a Villaviciosa como a Cabranes, que por otros aspectos que lo justifiquen, como la ganadería. De hecho, la construcción tradicional, con numerosos hórreos, está en el citado barrio.

Gráfico 2. Vista aérea de la situación de la aldea de Sietes, Villaviciosa.
Extraído del programa http://earth.google.com

Vista aérea de la ubicación de Sietes, Villaviciosa: obsérvese en el entorno natural el que se encuentra.
En amarillo, la carretera de acceso desde Villaviciosa, pasando por los pueblos de Fuentes, Coro y Breceña, todos con importante Patrimonio Histórico y Cultural.


ACCESOS

Ver Mapa en red: Guía CAMPSA

Se accede desde la capital del Concejo, Villaviciosa, tomando una carretera local en muy buen estado, pues ha sido reparada recientemente por la Administración del Principado de Asturias, que pasa por los sitios de Fuentes, Coro y Breceña.


Estado de conservación de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa, en 1981Foto 4. Conservación de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa, en 1981. Fotografía tomada de RAMALLO(1981:323).

Estado de conservación de la Iglesia de San Emeterio de Sietes, Villaviciosa, en 1981, compárese con la situación actual, foto2, después de la recuperación realizada por los vecinos y el Principado de Asturias.


EL ENTORNO

Sobre un terreno genéricamente Triásica, con una litología de arcilla, evaporitas, areniscas, conglomerados y ‘jacintos de Compostela’, se desarrolló, en relación con el crecimiento de SIETES una pradera natural que aún hoy soporta tanto ganadería vacuna de diente como el aprovechamiento arbolado para ‘pumarada’. Pradera bordeada por un bosque de frondosas con mucho desarrollo y potente en las zonas topográficamente poco proclives a su explotación agropecuaria. Pese a que no me consta la catalogación de ningún resto arqueológico en la zona, este tipo de ubicaciones y desarrollo agrícola que alcanza su esplendor a partir del XVI suelen tener antecedentes neolíticos.

Foto 5. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Portada renacentista y arranque de la nave.

Detalle de la Portada en la fachada meridional. Obsérvese la línea de imposta que, con traza irregular recorre el lienzo sur y la cabecera del edificio. Repárese también en los contrafuertes a ambos lados: uno perpendicular al muro, el del este y otro oblícuo, que sirve a su vez de soporte al arranque de la torre. Contrafuertes escalonados que arrancan de la misma testa de los paños.
Asimismo, el vano de la nave aunque también con derrame, presenta ya características propias del nuevo estilo, frente al de la cabecera.


SAN EMETERIO DE SIETES

Lo primero que todo el mundo se pregunta cuando llega a SIETES y ve aunque no quiera la monumental iglesia parroquial es ¿qué hace este edificio aquí, en un lugar como este?

Foto 6. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Detalle de la portada renacentista.

En esta foto de detalle puede observarse mejor la esbeltez de la portada pero con soluciones de encuadre, en cierto modo, todavía viejas. Paralelamente, tanto la composición de la portada como el encuadre, forzosamente estrecho entre-pilares, condiciona la mirada del espectador al producir en esta portada sensación de verticalidad acusada. Ello es todavía más chocante si se compara con la entrada de la fachada occidental, cuya verticalidad deriva de la altura de la torre, pero no perceptible en época desde una posición inmediatamente frontal a la misma por el desarrollo de un cabildo que arrancando de esa zona recorre también la panda norte del edificio. Esta situación de achaparramiento de la portada de los pies del edificio, en contraste con la fachada principal, se vió agudizada con una reforma posterior que ha colocado el arranque en el lienzo oeste de la cumbrera del pórtico bastante más bajo que en el diseño de fábrica previsto.
Destaca también el arco de medio punto, de cuya base que arranca la línea de imposta decorada con palmetas más arriba mencionada, formado, curiosamente, por siete grandes dovelas.
Este contraste de soluciones avanzadas y soluciones más toscas ha sido explicado inicialmente por RAMALLO(1981:322) como producto de nuevas técnicas de trabajo que prefiguran la construcción moderna -Arquitecto diseñador, maetro-artesano ejecutor-, a saber: 'Quizás se echara mano de uno de los maestros locales que estaban trabajando pore esos momentos en la obra de la catedral [se refiere a la de Oviedo], y el sería el que diera la idea para su preciosa portada lateral sur, idea que luego los mestros del lugar se encargarían de ruralizar.
Este maetro de obra al que hace referenci Ramallo ha sido identificado, no sin ciertad dudas, lógicamente, con posterioridad como Juan de Cerecedo, el Viejo (GARCÍA:1996)


No conozco a nadie, que tras recorrer varios kilómetros de carretera, dentro de un ambiente tan natural como el que rodea la de acceso al pueblo, no quede sorprendido de la monumentalidad, frescura y belleza del edificio que se impone ante sus ojos. Sin embargo, hasta no hace mucho, en los estudios de arte asturiano y en las referencias al arte de Villaviciosa o a los elementos destacados de nuestro concejo, San Emeterio de Sietes o es citado de pasada o lo, que es peor, es omitido. Situación que no se explica muy bien, pues ya Ciriaco Miguel Vigil en 1887 dedica monográficamente una página con una excelente descripción y una lámina con los calcos de las inscripciones en su 'Asturias Monumental...', véanse infra ambas referencias.

Foto 7. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa. Detalle de bajorrelieve en la parte superior de la portada.

Detalle del bajorrelieve que corona la portada, inmediatamente debajo de la cornisa del edificio. Representa una cruz de las llamadas trebolada, una concha venera-corona e, inmediatamente debajo, el creador en el reino de los cielos, entre ángeles, con la bola del mundo en la mano izquierda y repartiendo la bendición al visitante con la mano derecha.


Hasta 1981, que nosotros sepamos, en que el Prof. Dr. de Arte, Germán RAMALLO ASENSIO, no publica, un detallado estudio destacando la importancia del edificio, de sus elementos y de su posible relación con los maestros artesanos más avanzados de la época de Oviedo, el edificio no tenía consideración suficiente para las monografías al uso o estudios de detalle y las referencias bibliográficas eran eso, referencias, pues no había un dispositivo analítico ni gráfico que mostrase la envergadura de San Emeterio de SIETES. A lo sumo, una reseña al carácter renacentista del edificio o /y a alguno de sus bajorrelieves era suficiente. Este artículo del Dr. Ramallo no es sólo interesante por la descripción y análisis que del edificio hace sino también porque en el mismo se recoge una foto en la que se puede ver el estado ruinoso en que se encontraba el edificio.

Foto 8. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Detalle de bajorrelieve en el tímpano del frontón de la portada representando la Natividad con todos los tópicos al uso: San José y la Virgen con el niño en medio. La mula mirando a su pesebre, la estrella que condujo a los Reyes Magos, etc.

Abierta la veda, en 1983 la Doctora Mª Soledad Álvarez Martínez dedica, dentro de las construcciones destacables del concejo, un amplio apartado al edificio de San Emeterio de Sietes, y aporta, además de una foto de la portada y, lo que supone una gran aportación, una planta de la misma.

Foto 9. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Detalle de la portada: friso corrido con la representación de cabezas de ángeles.

Con posterioridad, 1996, otra joven profesora de Arte Pilar García Cuetos hace en un artículo monográfico un estudio de detalle de la edificación.

Actualmente, existen en la red algunas referencias al edificio, pero son bastante genéricas y en algunos casos tomadas unas de otras.

Foto 10. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Detalle del friso corrido en la portada meridional.

En la última visita nos guió un vecino del pueblo, Jesús Quiroga, a quien queremos agradecer públicamente el trato recibido. Si Usted viene a visitar San Emeterio de Sietes espero que tenga en suerte a este guía, porque entenderá entonces porqué lo digo.

Foto 12. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Detalle de la composición de la portada meridional: capitel corintio compuesto sobre columna de fuste estriado y, en la enjuta izquierda, representación del sol y de la inscripción que hace referencia a su construcción.

DESCRIPCIÓN BREVE

La traza de la obra responde a un estilo purista. Es de nave única y alta, rematada por cabecera rectangular y torre a los pies, siendo éste último el único espacio que se proyecta al exterior en altura, por encima de la cubierta, y en planta al ser ligeramente más estrecha. El cuerpo de la nave presenta 2 contrafuertes por paño y 2 oblicuos en las esquinas. Asimismo, la torre está apoyada también en contrafuertes oblicuos a la traza. Contrafuertes, de sillería irregular de buen tamaño y proyectados en altura hasta la testa, que dejan en medio paños enfoscados y calados en la zona central y alta de los mismos por vanos muy alargados, estrechos, y rematados por arcos de medio punto y doble derrame e idéntica decoración: ángel saliendo de la clave.

Foto 13. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Detalle de la composición de la portada meridional, en el lado opuesto: capitel y columna que repiten la composición y, en la enjuta derecha, se representa a la luna y las estrellas y de la inscripción que hace referencia a su construcción. Según Ciriaco Miguel Vigil (1887:602) dice:
'ESTA IGLESIA MANDO HAZER
EL VACHILLER FERNANDO JUAREZ,
AÑO DE
MYL QUINIENTOS LV.
LETA UT SOL.'

Al ocupar la torre la panda Oeste, la fachada se abre en el costado meridional.
El ábside se proyecta en altura por encima de la nave pero sólo en el interior, pues la cumbrera exterior es la misma para nave y ábside.
Aún en el exterior, por el Norte y Oeste se desarrolla un potente cabildo contra la pendiente.

Foto 14. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

En el interior, la nave está discretamente dividida, lo cual es sólo perceptible en altura, pues ni siquiera los dos arcosorios, en los costados e inmediatos al ábside, rompen esa percepción ‘focal’, orientada al lugar central del edificio: su ábside de cabecera cuadrada, ligeramente separado de la nave por pilares poligonales y arco de medio punto con decoración en clave de ángel idéntica a la de los vanos. Arco similar es el que separa la torre de la nave.

Foto 15. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Las mencionadas subdivisiones internas se expresan mediante 3 bóvedas de crucería apoyando las de la nave en ménsulas, proyección interna de los contrafuertes externos. Como ya dijimos, la bóveda del ábside no es sólo la de mayor altura sino también la que se ha reservado, junto con el espacio vertical destinado la portada con decoración plateresca, para la mejor y más profusa ornamentación del edificio.
A los pies, la torre tiene, además de la planta baja, tres pisos: el dedicado al coro, lugar privilegiado para observar interiormente la iglesia, un intermedio, con vano al exterior.

Foto 19. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

EL ORIGEN

Dataría de mediados del siglo XVI, de 1555, a tenor de la inscripción que se conserva en el tímpano de la portada, y fue mandada construir por el Bachiller Fernando Suárez del Canto. Pero ese año no es menos importante para Oviedo y Asturias pues según Pastor Criado en 1555 un librero ambulante pone la primera imprenta en la capital (PASTOR:1981,26)

Foto 16. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Es precisamente es origen de mecenazgo el que hace reflexionar a la citada Dra. Pilar García Cuetos sobre el carácter de mausoleo del templo y el desarrollo de en el ámbito rural de Sietes de una nueva familia económicamente ascendente.

Foto 20. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

A su juicio, la reserva de decoración, iluminación, espacio destacado, orientación focal, etc. del ábside, vendría determinado por la ubicación en el centro de un túmulo con sarcófago, conteniendo los restos del fundador. Restos que en fecha temprana fueron desplazados al arcosorio norte, espacio éste, junto con el que está afrontado, en el lado de la epístola, destinado inicialmente a sus ascendientes.

Foto 17. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Un detalle en el que quiero reparar es en el de la fecha de 1555, pues éste es un año muy importante en la Historia de Europea y en la Historia de España: Carlos I abdica en su hijo Felipe II (ver fragmento cuadro de Louis Gallait del s. XIX colgado en la Web por la Universidad de Michigan-Dearborn) y es, asimismo, el año en que muere Juana la Loca.

Foto 18. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

En relación con el Emperador, no sería de extrañar que la familia Suárez del Canto bajase de Sietes a conocerlo a Villaviciosa una vez que se hubiese extendido por todo el territorio que arribó a estas tierras quien regiría los destinos de todos ellos.

Foto 20a. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.


EL ESCUDO DE LOS SUÁREZ DEL CANTO


Este escudo está recogido dentro del mayor estudio de Heráldica hecho en Asturias hasta ahora, el de Sarandeses. Según este autor (SARANDESES:1966,104) el apellido Canto es propio de Santander y de Villaviciosa, siendo los de ésta última una rama que utilizaba un emblema de oro con encina de sinople y cadena sujetando a un lebrel ‘en actitud de acometer’.
Previamente, el mismo autor (SARANDESES:1966,95), al hablar del escudo de Cabranes recoge dentro de este apartado al de la familia Canto y dice textualmente: ‘En una casa de esta familia, en Sietes (Villaviciosa) así como en el enterramiento en la Iglesia Parroquial, son las armas anteriores], pero bajo la venera de la izquierda, lleva una flor de lis, de esmalte a determinar’ y remite a un dibujo, el número 278 de su colección.

Foto 22a. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Sin embargo, si se comparan ambos escudos se observa que muy pocas cosas tienen en común, pero el emblema de los SUÁREZ DEL CANTO tampoco tiene nada en común con los Suárez asturianos.

Foto 22. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Al margen de estas cuestiones, un hecho significativo y que yo creo que es el que hace a Serandeses incluir el escudo de los Suárez del Canto en Cabranes, concejo limítrofe, es la similitud del escudo de este concejo con el emblema de dicha familia y las similitudes de ambos con el de los Riego-Hevia.

Foto 21. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

LA IGLESIA COMO MAUSOLEO

En este caso no estamos hablando ni del mausoleo de Halicarnaso de Caria en Asia Menor, ni del Taj Mahal, Agra, ni de las pirámides, etc., sí hay que reseñar la importancia de este conjunto en una zona tan apartada, de lo aparatoso del edificio a los ojos de los vecinos de la época, porque aún hoy, es con mucho el edificio que más destaca en varios kilómetros alrededor.

Foto 20b. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

La relación de mausoleos-edificios religiosos no es ni nueva ni privativa sólo de nuestra cultura, incluso, en algunos casos, el mausoleo, como es el de Lenin en la Plaza Roja de Moscú, acaba por imponerse sobre la propia materialidad los restos que contiene, para convertirse en lugar sagrado y de culto.

Foto 24. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Sin embargo, es importante reseñar, que lo que la Dra. Pilar García Cuetos denomina ‘suerte de manía fúnebre’ no es si no, arquitectónicamente hablando, la expresión material más clara del nuevo humanismo renacentista y del concepto del hombre como centro del universo, en tanto que la nueva clase es capaz de generar un nuevo universo en el que ellos son el centro del mismo. En cualquier caso, las nuevas gentes pudientes o se hacen una iglesia para alojar sus restos u ocupan espacios importantes dentro de todos los edificios religiosos, quizás el paradigma de todo esto sea a mi juicio el monumento más bonito del mundo, quizás por lo visualmente manejable: el doncel de Sigüenza. Pero no sólo se trata de una concepción civil, sino de una nueva concepción que lo invade todo: cuando se está haciendo SIETES ya está coleando el mausoleo del Papa Julio II, de Miguel Ángel. Dicho de otro modo, el Renacimiento que se inicia en 1400, ciento cincuenta años más tarde, llega a Sietes. Para entonces, ya se habían extendido como un reguero el uso de la pólvora, la imprenta, poderoso instrumento no sólo en manos de Lutero, y la brújula. Más abajo, en Villaviciosa, la producción de azabache y la exportación de joyas o de tallas en bruto, probablemente a Galicia, estaba en su pleno apogeo bajo presión de demanda de los peregrinos a Santiago de Compostela y la producción de sidra en todo el concejo era importante.

Foto 23. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Y es precisamente el RENACIMIENTO más que el edificio religioso lo que choca cuando uno aterriza en SIETES.

Foto 26. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 25. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 30. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 38. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 39. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 35. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 37. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 40. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 41. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 45. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 44. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 42. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 43. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 47. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 51. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 48. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 50. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 46. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

Foto 52. San Emeterio de Sietes, Villaviciosa.

NOTAS

Nota 1.
Las coordenadas geográficas son, aproximadamente: 43º 26’ 05” de latitud N. y 5º 22’ 05” de longitud O.

CASANUEVA RUIDIAZ, Manuel (1887): ‘Comunicado. Desde Sietes (Villaviciosa.), en La Tía Cacica, Núm. 7, 15 de Enero de 1887.

ANEXOS
Anexo 1.-
Gráfico 3: San Emeterio de Sietes.


'Iglesia de San Emeterio de Sietes, hijuela de San Martín de Vallés, á 10 kilómetros de Villaviciosa caminando al E. Fué costruida en el año 1555 y ofrece un hermoso modelo de arquitectura del renacimiento, poco generalizada en los monumentos de la Provincia. Es de una nave alta y espaciosa apoyada por robustos estribos y con elegante campanario. Su portada en el lienzo de la epístola tiene siete escalones de ingreso; sobre alto basamento la flanquea una columna estriada con sus caiteles, adornando cabezaas de Angeles el friso de la cornisa; el frontó que descuella entre dos remates delegantes tiene esculpido, de bajo relieve, el Nacimiento del Hijo de Dios colocado en el pesebre, y á los lados la Virgen y San José; viéndose en el fondo los dos animales característicos. Encima resalta la figura del Padre3 Eterno, de busto, con el mundo en la mano, circundado de cabezas de Angeles; y mas elevado aun, debajo de la cornisa, la Cruz simbólica de la redencion. Es tambien notable por su talla y formas elegantes el retablo del altar mayor, que parece coetáneo á la erección de la Iglesia, cuyo cuadro principal representa la escena del Calvario despues del Desdendimiento; el Salvador, en el regazo de su Santísima Madre, á la cual acompañan San Juan y la Magdalena, á los lados el bueno y el mal Ladron atados de pies y manos á la Cruz, y en el fondo Nicodemus y otro personaje con sábanas en las manos. En el cuadro más elevado aparece la crucifixion del Señor, y por los costados corren otros recuadros de dimensiones menores, representando asuntos bíblicos.


'NÚM. Ub 19.


'Se halla cincelada esta inscripción fundacional en las enjutas o huecos que resaltan entre el arco de la portada lateral de la Iglesia y su cornisa, viéndose representados en los extremos el Sol y la Luna. Dice:






'ESTA IGLESIA MANDO HAZER
EL VACHILLER FERNANDO JUAREZ,
AÑO DE
MYL QUINIENTOS LV.
LETA UT SOL.







Agosto de 1870.




'NÚM. Ub 20.
LÁM. Ub X.


'Esta sepultura estuvo colocada en el centro de la propia Iglesia de Sietes, inmediata al presbiterio, mas al trasladarla al lienzo del evangelio del altar mayor, donde se encuentra, fué mutilada en parte para adaptarla al espacio que media entre aquel y la pared del costado. Corre la inscripción por un frente de su tapa y grueso; el otro lado de la tapa y caja están adornados con canales anchas. Dice lo legible:






'0 VAREZ DEL CAN..........FUNDADOR
I HIGLESIA I SUS C...APELLANIAS MA-
.......RES I ESTE ENTI.......RO MENENDO
..........MO PATRON... DELLA. AÑO DE 1602.
....A DE MAUJO I GUA..... ENE CON MENENDO DE






Tiene el sepulcro de largo, 1 m y 18 centkimetros.- Agosto de 1870.'





BIBLIOGRAFÍA.

ÁLVAREZ MARTÍNEZ, Soledad (1983): ‘Zona Centro Oriental (II). Concejo de Villaviciosa’, en Liño 4, Edita Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Asturias, Revista del Departamento de Arte, Universidad de Oviedo, pp. 680 – 681. Referencia en la Web en: Dialnet

CANELLA Y SECADES, Fermín (1897): ‘Villaviciosa’, en BELLMUNT Y TRAVER, Octavio y CANELLA Y SECADES, Fermín (1897): Asturias, Facsímil de Silverio Cañada Editor, Gijón, tomo 2.

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Vicente Rodríguez Otero